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LA EXPERIENCIA DE LA CONSTRUCCIÓN DEL PODER POPULAR EN NELTUME ENTRE LOS AÑOS 60 Y 73



Autor: RADIO COMUNITARIA LOS PLACERES, VALPARAISO


Radio Comunitaria Los Placeres con la colaboración del Centro Cultural Roberto Matta realizó un Segundo Conversatorio relacionado con la memoria popular y rebelde de las montañas de Neltume. Durante la primera Jornada se trató el tema de “La Guerrilla del 81” y contó con la participación de Ibar, Jaime y Beatriz, ex combatientes populares sobrevivientes del Destacamento Guerrillero Toqui Lautaro. En esta segunda actividad, realizada el 05 de Marzo como complemento de la anterior, el tema elegido fue “La Experiencia de la Construcción del Poder Popular entre los años 196 y 1973”. El expositor en esta ocasión fue José Bravo Aguilera, conocido también como “Rolo”, ex militante del MIR, ex combatiente popular y ex trabajador del Complejo Forestal y Maderero Panguipulli. Patricio y Carlos fueron los moderadores y conductores de esta conversación.

Nota: las fotografías fueron realizadas del material perteneciente al Museo de Neltume. Algunas de ellas registradas directamente en dicho recinto y otras tomadas directamente desde el libro “Memorias del Bosque”, Volumen 1 del Catálogo Documental del Centro Cultural Museo y Memoria Neltume.

Transcribo a continuación el Conversatorio efectuado vía online a través de la página Facebook del Centro Cultural Roberto Matta.


PATRICIO:

Hace un tiempo hemos iniciado una serie de programas que tienen que ver con la Memoria Histórica de nuestro país y en este caso lo haremos sobre los acontecimientos que se vivieron en la zona sur, en Neltume. Este programa lo hemos titulado “La Experiencia de Construcción del Poder Popular en Neltume desde el año 60 al 73”. José Bravo, Rolo, no va a conversar de este tema y la primera pregunta relacionada con Neltume y con el Complejo Forestal y Maderero Panguipulli es ¿dónde está ubicado este territorio?


ROLO:

“Estas montañas se ubican hasta el lado argentino del lago Panguipulli, hacia el norte está el lago Calafquén, y más al este está el lago Pirihueico, por el sur está el lago Ranco, porque arriba del lago Ralco queda Arquilhue, Maihue y Carrán, que eran los Fundos del sur del Complejo. Ahí está ubicada esta zona y que según los que han hecho estudios era como el 25% del territorio de la Provincia de Valdivia en ese tiempo. Eran 420.000 hectáreas y para el golpe había 3.600 obreros en 24 Fundos que fueron expropiados.”


PATRICIO:

Antes de llegar a eso me gustaría que pudiéramos hablar de algunos antecedentes históricos. Tú naciste en esta zona me comentabas hace un rato y también me decías fuera de micrófono que empezaste a trabajar a los 14 años de edad. Háblame un poco de eso y de las características del lugar, de Panguipulli y Neltume, en términos de la composición humana, de los trabajadores, de la gente.


ROLO:

“Eso lo voy a contar en el transcurso de lo que tengo que contarles. Entonces creo que lo primero que hay que decir es que todas esas montañas eran territorio mapuche, que tenían incluso esos ampuloso “Títulos de Merced” que dejaron los españoles después del desastre que dejaron con los pueblos originarios y que por suerte no lograron derrotar a los mapuche, y les dejaron estos terrenos allá. Neltume significa, en lengua mapuche, “Ir a la Libertad”. Cuando nosotros nos dimos cuenta de eso descubrimos que los mapuche habían sido visionarios, premonitorios en ponerle, porque ellos iban a ese lugar de Neltume y decían que ahí encontraban libertad, por eso uniendo, como ellos traducen sus palabras, Neltume significaba “Ir a la Libertad”.

Esto empieza más o menos por allá por el año 30 cuando la madera empieza a ser cotizada en el mundo y los capitalistas empiezan a buscar lugares donde había madera, y allá arriba en las montañas había cualquier cantidad de madera nativa. Los Ingenieros Forestales, del 70 para adelante, cuando llegaron le llamaban a eso el “reino del Raulí”, pero también había Coihue. Entonces una gran cantidad de Fundos explotaban madera en bruto. Lograron instalar Aserraderos y sacaban la madera en cuartones, en durmientes, porque en ese tiempo como había tren se ocupaba mucha madera de coihue para los durmientes, porque habían descubierto que la madera de Coihue a la intemperie dura más que todas las otras maderas. En ese tiempo para allá no había nada, ni caminos ni barcos para cruzar el lago Panguipulli, entonces tuvieron que hacer una inversión enormemente grande , pero los primeros patrones que llegaron a iniciar la explotación de la montaña, ellos después se traspasaron las tierras, porque a ellos no les importó nada que los mapuche tuvieran Títulos de Merced, les robaron no más las tierras y arrinconaron a los mapuche en unos lugares que son unas laderas de cerro, y a eso le llamaron “Reducciones” mapuche. Ahí la palabra reducción adquiere toda su brutalidad.

Tuvieron que llevar gente de afuera para que fuera a trabajar en la madera, que andaban por los pueblos cercanos, Panguipulli, Malalhue, de Panguipulli hacia el norte, y hasta mi padre, que vivía en Los Ángeles se enteró de eso porque partió, porque la invitación para ir a trabajar allá era como cuando estaba la fiebre del oro en California, solo que acá era “oro verde”, era madera. Los capitalistas hicieron estudios de factibilidad de la ganancia que iban a tener, pero eso era una cosa inoficiosa porque había árboles inmensos, y como a ellos les interesaba producir madera no más, porque la madera la exportaban; de muchos países solicitaban madera, y para Argentina igual. A ellos les importaba votar árboles y hacer madera, y ahí el desastre, porque en ese tiempo no había gente ecológica, nada de eso, el desastre que causaron al derribar esos árboles enormes, gordos y altos, un árbol deseos en la caída destruía cantidad de renovales y árboles chicos, porque eso a ellos no les preocupaba. Después cuando los trabajadores eran dueños de eso, se preocupaban de todo eso.

Ahí amontonaron gente, en los Fundos que hacían madera en bruto, y acumularon gente en Neltume, donde instalaron Fábricas para elaborar madera, esto sucede desde el año 1930 en adelante. Ahí mi padre llegó, él sabía manejar, algo que en ese tiempo era una cosa extraordinaria y le prometieron que le iban a pasar uno de los camiones que iba a llegar después, pero a él no se lo dieron y lo dejaron porque sabía desmontar las ruedas de los camiones y de los tractores, que en ese tiempo no eran radiales como ahora, sino que tenían cámara. La rueda estaba sujeta a la llanta con un zuncho de acero que era un peligro sacarlo, porque el zuncho salía de su lugar y saltaba. La persona que hacía eso tenía que tener un cuidado y herramientas, que eran unas barras largas de acero, para sujetarlo y sacarlo, y para después volver a instalarlo. Como no le dieron el camión a mi papá, el estuvo como un año más, eso ya sería como el 33, y él se fue. Él se fue, pero no lo echaron porque sabía hacer eso, además era zapatero y tenía una máquina reparadora que servía para parchar las carpas con las que cubrían la madera, o las puertas, ventanas, el terciado, todo eso. Como los caminos eran estrechos en cada viaje que hacían los camiones las carpas llegaban rotas porque pasaban a chocar con las ramas. Yo tengo memoria que en mi casa había montones de carpas que le mandaban a reparar, y había ruedas para que arreglara las cámaras.


También tuvieron que comprar barcos para cruzar la gente por el lago Panguipulli, y comprar una barcaza que arrastrara unos lanchones grandes que hicieron, donde entraban cuatro camiones en cada lanchón, que venían de arriba cargados con madera procesada como puertas, ventanas, terciados.

La explotación era una cosa increíblemente grande porque además los patrones astutos habían traído del norte, de las Salitreras, las Pulperías, y le pagaban a las personas ya no con fichas, sino con vales, porque los vales son más baratos que una cosa metálica, y la gente trabajaba por comida en realidad, porque les pagaban con vales y la mayoría no podía salir de Neltume. Yo empecé a salir de Neltume a Panguipulli como a los 8 años. Había gente en Neltume que tenía 25 a 30 años que nunca había ido a Panguipulli, porque no podían, no tenían cómo. Yo les empecé a contar lo que pasaba, de los otros Fundos que había, porque por la orilla del lago había Fundos igual y el barco pasaba un día por un lado, un día por el otro, y la gente que más sufría con la explotación eran las personas que trabajaban en la montaña derribando árboles, porque en ese tiempo no había motosierras y se cortaban los árboles con unas corvinas enormes, con hacha y con unas cuñas que le ponían metidas a presión con combo, para que no se cerrara el corte y no quedaran apretadas las corvinas. Esa gente dormía en la montaña en un cosa que la llamaron ”ruco” , “burrito” también le llamaban, que era un palo atravesado donde le ponían madera esa de tapas de los trozo, apiladas por fuera y adentro dormían en payasas de paja, tapados con cueros y algunas frazadas. El día viernes en la tarde se iban a su casa. Vivían a punta de mate y pan durante la semana. La explotación a esas personas era más grande que la explotación que hacían en la Industria, porque allá había tres turnos y las máquinas no paraban. La necesidad de madera era muy grande, principalmente para España parece que llevaban la madera.

Los patrones eran más que señores feudales, porque ellos decidían sobre la vida de la gente. Eso les fue creando que los trabajadores de a poco se fueran dando cuenta de la explotación, y como la mayoría de esos Fundos eran grandes y tenían límites con Argentina, de Loncoche al norte llegaban genta para allá que iban arrancando de la persecución política o porque eran dirigentes sindicales, o porque hacían política. Esto es del año 52 para adelante. Había mucha gente que sabía, y esta es una de las cosas que permitió que sucediera lo que pasó después.

Como esta gente que venía arrancando tenían ideas y conocimientos, por ejemplo allá había harta gente que sabía de Luis Emilio Recabarren, de Elías Lafferte, de Marmaduque Grove, y sabían que Marmaduque Grove había creado la primer República Socialista el año 32 y que si bien había durado como un dulce a la salida de un colegio, porque duró tres meses no más, pero eso sirvió para que otras personas formaran los partidos de izquierda después, hasta que llegó Allende a la Presidencia. La cosa política estaba ahí como latente, pero no se podía hablar de política públicamente, solo se hablaba de política cuando había elecciones. El 64 por ejemplo, la propaganda del capitalismo decía que no se podía votar por los comunistas, porque los comunistas se comían las guaguas; después en el 70 ya no se comían las guaguas, pero se las iban a llevar para Cuba y además todos iban a andar vestidos verde oliva, y la gente aquí decía pero que tiene andar de verde oliva si nosotros aquí andamos de camisas a cuadritos rojas o verdes.”


PATRICIO:

Ya que estamos en la década del 60, cuéntame un poco sobre el tema de las “Tomas de Fundos”, ¿ocurrió desde el año 70 o antes?


ROLO:

“En Carranco la gente se tomó dos veces el Fundo, la primera vez el 65 y la segunda por ahí por el 67. La segunda vez fue con represión dura porque a una de las personas que acusaron de instigador lo amarraron a un árbol para que viera como se quemaban los galpones donde él tenía paja para sus animales en el invierno, y eso era una represión brutal porque le quitaban a esa persona, que era uno de los colonos porque para el lado de Paimún había colonos que tenían alguna tierra, de 80 hectáreas, 100 hectáreas más o menos, pero trabajaban como obreros en Carranco. Ellos fueron los que se tomaron el Fundo de Carranco, dirigieron las dos veces la Toma de Carranco. El 69 llega a Valdivia un compañero que se llamaba Fernando Krauss, que venía escapando de Concepción por persecución democratacristiana en ese tiempo, y a él lo nombran jefe del MIR en Valdivia, Secretario Regional del MIR, y él envía a los militantes de Valdivia a tomar contacto con los trabajadores del sector de Trafún, Paimún y Carranco.

El Pepe, que es uno de los primeros compañeros que llega ahí con otros compañeros toman contacto con las personas de Trafún y ahí había gente, dos familias, que hacían política. Desgraciadamente esas familias tienen tres hermanos muertos el 10 de Octubre del 73 en el puente Toltén, a la salida de Villarrica.”


PATRICIO:

Para seguir con la cronología, el 69 llega Fernando Krauss a la zona y también José Liendo, llega gente del MIR a la zona, Fernando Krauus más conocido como “el pelao” Krauss, y José Liendo que más tarde lo iban a llamar Comandante Pepe.


ROLO:

“La prensa de la burguesía le puso “Comandante Pepe”. El que llega ahí con otros compañeros es el Pepe y él después de conversar con los compañeros de Trafún se va a Paimún y ahí conoce a la familia esta que habían tomado los Fundos anteriormente. Conocerse y hacerse amigos fue una cosa rápida, a la semana ya eran como viejos amigos. Empezaron a conversar de política y la intención de los compañeros era empezar a ensenarles de política y de organización a los trabajadores.”


PATRICIO:

Déjame preguntarte una cosa antes que continúes. Las Tomas que tú mencionas, la Toma de Carranco, ¿esa Toma fue con una concepción ideológica detrás, o fue simplemente una explosión espontánea de rebeldía frente a la explotación?


ROLO:

“Las dos Tomas de Carranco fueron de rebeldía espontánea, porque si bien los compañeros estos que se hicieron amigos del Pepe eran de izquierda, pero no estaban organizados así como tiene que funcionar un partido ni discutían de política permanente, sino que hablaban de política, pero por la explotación tan salvaje que tenían dijeron ¡basta! Y se tomaron el Fundo.

Nosotros en Neltume empezamos a hablar de política como en Mayo del año 70. En Neltume al quinto intento de hacer Sindicato se logró hacer, porque los otros cuatro intentos fueron descubiertos porque los patrones eran astutos y agarraban a alguien, lo abrazaban, le sobaban la espalda y le decían si ves que alguien está organizando un sindicato lo acusas. Los “sapos” acusaban a los trabajadores y los echaban inmediatamente del Fundo, no importa cuál Fundo fuera, pero los echaban a los organizadores del sindicato. A mi padre no lo quisieron echar porque él era útil y al poco tiempo de que vivía en un lugar de un cerrito lo trasladaron entre el camino fiscal y el río, y cuando mi padre cumplió 25 años en ese lugar, porque en ese tiempo significaba 25 años para solicitar propiedad sobre el pedacito de tierra, que era casi media hectárea donde nosotros vivíamos. Los patrones se dieron cuenta, cuando les llegó la notificación de Valdivia, que había una persona que estaba solicitando propiedad y se preocuparon porque toda la gente que vivía en esas condiciones ahí o en otros lados iba a solicitar eso. Ahí empezaron a perseguir a mi padre. El patrón que había era un tipo español que cuando llegó no hablaba casi nada de chileno de la montaña, no se le entendía nada lo que decía, lo único que se le entendía era hombre, coño y pues. Cuando él llegó no sabía diferenciar un coihue de un colihue. Era hábil porque más o menos en un año y medio se puso al día de cómo funcionaba y de la medra para que servía, los cortes, las pulgadas, todas esas cosas y ahí asumió su actitud de tipo malo digamos. Como el año 60 este tipo se cae del caballo y se quiebra una pierna en dos parte. Ese día llega a la casa un camión, como a las 5 de la tarde sería, frena como esas frenadas de película, salimos a mirar y había un camión con el chofer y dos personas en la cabina, y cinco personas atrás. Se baja el chofer y dice, mire venimos a buscar al maestro José porque el patrón se cayó y se quebró una pierna. Nosotros saltábamos en una pata y le decíamos al papá no vaya, porque dios lo castigó, porque en ese tiempo nosotros creíamos en dios, y mi papá seguía ordenando sus cosas para ir, y nos dice ya basta, yo voy porque es una persona que está sufriendo. Se fue, se demoró como tres horas y le arregló las quebraduras, lo trajeron de vuelta a la casa y pararon de ir a sembrarnos el terreno que teníamos y esa tregua duró como un mes y medio. Como a los tres meses el patrón mandó de nuevo a los trabajadores que usaban los bueyes a que fueran arar el terreno de nuevo y ahí se terminó la tregua.

Desde ese tiempo yo sé que los capitalistas no sirven para el pueblo, porque ellos acosaron a mi padre y a toda la familia de esa manera, que no nos permitían ni sembrar una papa en el terreno en que estábamos.

La cosa política estaba ahí latente y nosotros cuando le empezamos a hacer propaganda a Allende en Mayo del 70, ya discutíamos de política en la calle con el resto de la gente y conversábamos de política, no entendíamos mucho lo que pasaba pero hablábamos de política, según nosotros. Yo me daba cuenta de una situación que estaba pasando porque desde los 16 años estaba a cargo de la Sede del Club donde jugábamos a la pelota, entonces iba a abrir la Sede en la tarde, no iba casi nadie y a los dos o tres días me cabriaba y me iba a la Sede del otro Club, que ellos tenían unos parlantes arriba en un poste de unos seis metros, tenían una bocina para cada lado y ponían música mexicana, Sandro, Rafael y todo eso, pero no ponían nunca noticias.

Cuando empecé a ir a abrir la Sede ponía noticias, porque quería escuchar noticias, y como no iba nadie en dos o tres días me aburría y me iba para la otra Sede, porque allá jugábamos al ping pong. Cuando después me encontraba con la gente que vivía cerca me decían puchas cabro qué te pasa que no pones las noticias. En ese tiempo si alguien tenía radio era considerado de clase media. Entonces me daba cuenta de que la gente quería escuchar noticias. Por el año 68 o 69, no recuerdo bien, escuchamos la noticia de que en Santiago los miristas se tomaban los camiones con lácteos y los iban a repartir a las poblaciones. Los patrones astutos tenían cine y de niños veíamos películas los matinales que hacían los sábados, los domingos, y entre esas películas habíamos visto Robín Hood, y cuando escuchamos de estos que andaban expropiando camiones para ir a repartir a las poblaciones dijimos estos son los Robín Hood y nos declaramos miristas por ahí por Octubre del 69. No teníamos idea qué era el MIR, pero éramos miristas y jugábamos a la pelota como miristas, y hacíamos cosas como miristas.


Después que sale Allende Presidente poquitos días después la gente de Carranco se toma el Fundo de vuelta, por tercera vez, ahí ya estaba el Pepe con ellos y habían discutido con él y con otros compañeros y resolvieron tomarse el fundo. Como a los cuatro o cinco días empiezan los rumores de que iba a haber una retoma y el Pepe va a Neltume y allá había una portería que era el único lugar por donde se entraba y conversa con el portero y le dijo vengo a reclamar la solidaridad del pueblo con el pueblo. El caballero que estaba de Sereno ese día le dice, mire usted tiene que hablar con estos jóvenes, porque ellos son la que la llevan aquí. Nosotros jugábamos a la pelota, teníamos un conjunto musical, así es que hacíamos fiestas y animábamos todas las fiestas, hacíamos unos recitales. Ese día me llaman como a las cuatro de la tarde a la industria donde trabajaba, IMASA se llamaba, que hacía puertas, ventanas y marcos, me llaman y me dicen que lleve mis herramientas. Ahí me puse alerta porque estaba fea la cosa porque la herramienta era un revólver 38 que yo tenía. Fui a cambiarme ropa, tomar onces, llegamos a la Portería y estaba el Pepe y nos cuenta todo eso y que viene a reclamar la solidaridad del pueblo con el pueblo y que vamos a Carranco a apoyar a los trabajadores, porque iba a haber retoma. Doce nos fuimos para allá. Cuando llegamos nos dimos cuenta del ambiente nuevo que había, una de los trabajadores andaban de acá para allá, conversaban, discutían y hacían cosas, estaban en las guardias y todo eso. Ahí pasamos la primera noche y al otro día nos levantamos temprano y empezamos a integrarnos a lo que estaban haciendo. Se empieza a conversar de cuáles eran las posibilidades de tomar Neltume, y nosotros les dijimos que sí. Nosotros veníamos saliendo de una huelga hacía poquito y habíamos sacado algunas migajas, pero eran migajas no más.


Como a los 4 o 5 días se van la mayoría de los compañeros para Neltume y el Pepe dice aquí se van a quedar los que tengan armas y que estén dispuestos a usarlas. Con otro compañero teníamos y nos dijo bueno ustedes se van a quedar y de aquí para adelante van a ser considerados como miristas por cualquier cosa que pueda suceder. Yo le dije compañero Pepe nosotros somos miristas hace casi un año y ahí me doy cuenta que el Pepe era un tipo extraordinario, porque no se puso a discutir conmigo y cómo, quién los nombró, y dónde, cuándo, nada de eso, y él dice, bueno, mejor, así entre compañeros nos entendemos.”


PATRICIO:

Como anécdota, ¿ustedes jugaban a la pelota como miristas, antes de que llegara el Pepe?


ROLO:

“Claro. Lo único que les voy a contar de esto es que se hacían muchos torneos, torneos rápidos que le llamaban, donde jugaban 8 jugadores por lado y 8 minutos por lado, y el primer premio era una vaquilla. Nosotros siempre ganábamos el primer premio, y cuando de repente íbamos perdiendo nos juntábamos en la mitad de la cancha y decíamos estamos perdiendo porque estamos jugando mal, tenemos que jugar como miristas. Viste que es medio vergonzosa la cuestión.

El compañero que trajo la propaganda, para que le hiciéramos la propaganda a Allende era uno de esos que jugaba en el equipo y nunca me iba a imaginar que tenía contactos políticos y una tarde me dice ¿te gustaría que le hagamos propaganda a Allende? Claro le dije, porque mi papá era una de las personas que tenía talonarios de adhesión a Allende, de todas las elecciones. Cuando se murió mi papá encontramos los talonarios y lo primero que hicimos fue anotarnos todos los de la familia, anotamos hasta mi mamá. Toda la familia éramos allendistas.

Cuando el Pepe llega de nuevo a Neltume y habla con los dirigentes y se cita a una reunión al otro día, eso fue entre 5 y 8 días después de la Toma de Carranco, se hace una reunión en la mañana de unas 400 personas y se decide Tomar Neltume.

Cuando empezamos a hacerle propaganda a Allende, ahí los únicos que hacían propaganda eran los democratacristianos, ellos salían a marchar por la calle y salían 50-60 personas, y el resto decíamos no nos sirven estos democratacristianos, entonces ellos no crecían más. Cuando empezamos a hacer propaganda teníamos que levantarnos a las seis de la mañana o antes para pegar los carteles, ellos salieron en la noche y los primeros días nos rompieron los carteles, Como al cuarto día teníamos que quedarnos ahí para cuidarlos y hacer rayados. Ahí aprendimos a filetear y todo eso y el que traía la propaganda, la pintura y todo eso, era este que era el capitán del equipo en ese tiempo, pero él no iba a hacer propaganda, Después los democratacristianos empezaron a disparar en la noche con escopeta. Nosotros nos conseguimos una escopeta también y disparábamos también, pero eran disparos amistosos digamos, eran al aire. Cuando empezaba a circular la gente que iba a trabajar, nos íbamos y la gente podía ver los rayados, los afiches.

Se empezó a hablar de política abiertamente y cuando el Pepe viene de vuelta y se decide tomar Nel tume, nos tomamos Neltume. El Pepe andaba con un compañero, el “Polé”, un compañero que nunca supe cómo se llamaba, o me dijeron alguna vez, pero no me acuerdo, y le decíamos “Polé”. Era un tipo como 007, porque sabía manejar, andaba en moto, en bicicleta, a caballo, todas las sabía y una vez en un Fundo que tomamos que se llama Toledo, él tenía que ir con el Presidente del Sindicato de Neltume, que era compañero nuestro igual, a buscar a alguien más allá como a tres kilómetros, y alguien dice y por qué no van a caballo para que no se demoren tanto, entonces, y este otro que era Presidente del Sindicato había hecho el servicio militar en caballería el año anterior en Valdivia, se suponía que él sabía andar a caballo y se suben los dos a caballo y uno de ellos dice ahí tienen, a dos señores andando a caballo, con distintos estilos además, porque el Polé andaba a caballo a la pinta de él. El Polé de política no hablaba mucho, porque cuando alguien le hacía alguna pregunta de política él decía hablemos con el Pepe, el Pepe sabe.

La relación del Pepe con los trabajadores empezó a ser una cosa fraternal, maravillosa, de respeto, de cariño.

Después que tomamos Neltume empiezan a venir los trabajadores de todos los otros Fundos a Neltume a buscar a los compañeros para ir a Tomar sus Fundos, ellos ya habían decidido tomar sus Fundos, pero necesitaban que fueran estos dos compañeros, más otros que andaban ahí y nosotros, que nos agregamos. Ahí es donde digo que aparece en política esto de la vanguardia, porque ¿qué es una vanguardia? Una vanguardia es un grupo de gente que tiene ideas políticas, que hace que el pueblo las conozca y que el pueblo esté de acuerdo con eso, y los acompaña y discuten con ellos y deciden hacer la cosa que les conviene a los trabajadores y al pueblo. Entonces estos compañeros eran la vanguardia, porque nadie hacía ninguna cosa sin consultarles a ellos.

A los pocos días que tomamos Neltume, el Pepe y el “Pelao” nos junta un día y nos dicen ¿ustedes quieren que les demos formación política? Claro le dijimos. El “Pelao” se fue para Valdivia y trajo a otro compañero, que se había leído todos los libros, que trabajaba en el hospital, no sé si era psicólogo o sociólogo, nunca supe cómo se llamaba, y él nos empezó a dar formación política, pero él tenía mucha paciencia, porque nosotros éramos tipos salvajes, vivíamos en la montaña y la chacota ahí en Neltume y en todo el Complejo, y si alguien no era bueno para la chacota, como en ese tiempo no había bullying, entonces lo agarraban para el hueveo no más.

En Neltume había muchos puestos donde existía guardia, y desde que nosotros empezamos en las clases los trabajadores sabían que nos estaban enseñando educación política, entonces había trabajadores que cambiaban su lugar de guardia para estar ahí cerca, porque nosotros después salíamos e íbamos a las guardias a contarles a los trabajadores lo que estábamos aprendiendo. Había gente que cambiaba su turno para estar cuando nosotros íbamos a decirles lo que estábamos aprendiendo. La trasmisión de conocimientos y la historia se hacía casi instantáneamente. Ellos empezaron a ver que nosotros con la conducción del “Pelao”, del Pepe, de los otros que habían ido, porque llegaron muchos compañeros que eran del Partido, que no supimos cómo se llamaban, pero que hacían eso de educar a la gente.

La gente de los otros Fundos vino a buscar a los compañeros y los acompañábamos a tomar los Fundos, un día tomamos 4 Fundos. Ahí dijimos nosotros podríamos formar una empresa de tomadores de fundo, pero como no teníamos ninguna intención de esta cosa del emprendimiento seguimos no más y abandonamos esa idea (jeje).”


PATRICIO:

Sé que te interrumpo, pero los procesos de formación política, creo que en algún momento me hablaste de procesos de alfabetización, ¿era cómo a la par?


ROLO:

“Claro. Cuando se empezaron a tomar los Fundos llegó una cantidad de gente, entre otros iban profesores de la Escuela Normal de Valdivia y de otros lados, iban estudiantes, porque los estudiantes habían ido el año 69 a hacer alfabetización, el verano del 70 igual fueron , entonces las personas ya como que habían adquirido esa intención de aprender. Los que no sabían leer iban a cursos y aprendían a leer. Después cuando se inician las Tomas de Fundo, la gente iba y se inscribieron todos los que no sabían leer porque les interesaba poder leer y dar su opinión con más fundamento, que su palabra tenga peso. Esa cantidad de compañeros y compañeras que llegaron les enseñaban a los trabajadores y entre eso les enseñaban de política. Esa parte del conocimiento fue una cosa tremendamente grande.


Nosotros nos tomamos 16 Fundos en menos de dos meses. Como el 15 de Enero vinieron de Santiago el Ministro del Interior José Tohá y el ministro de Agricultura Jacques Chonchol, se reunieron con los Dirigentes de Toma, porque se hacía una Toma y se nombraba Jefe de Toma, Secretario, Tesorero, era lo mismo que un Sindicato, pero de Toma. Se reunieron con ellos en Liquiñe y los Ministros que iban con la intención de que los Fundos se devolvieran porque esa era una roca en el zapato para Allende, porque los democratacristianos estaban molestando por esas eran medidas que había dicho que no iban a tomar, pero los Ministros se dan cuenta de la voluntad de los trabajadores que les dijeron aquí nosotros no damos ningún paso atrás y si ustedes no quieren expropiar los Fundos no importa, vamos a seguir con los Fundos tomados. Los Ministros se vuelven a Santiago con esa idea y convencen a Allende de que la actitud de los trabajadores estaba en esa condición, y el Ministro Jacques Chonchol era una persona que yo creo que le gustaba eso de expropiar tierras y entregársela a los trabajadores y si después eso funcionaba, mejor todavía. En menos de un mes de eso, porque terminamos las Tomas como a mediados de Febrero, el 15 de Marzo vienen los Ministros de vuelta para avisar que habían sido 16 Fundos expropiados y que iban a empezar a trabajar. Para eso el gobierno tuvo que poner una cantidad de plata para echar andar de nuevo todo el asunto de todos los Fundos, pero para el 73 la deuda que el Complejo tenía con el gobierno ya se había pagado incluso.


Cuando ya el Complejo estaba andando, esta cosa de la educación, el año 73, los jóvenes que trabajaban en la mañana como obreros, porque en ese tiempo se había instaurado la educación media, y en la tarde iban a trabajar como estudiantes para la educación secundaria. Esas medidas que se tomaban eran una medidas futuristas, por eso todas esas cosas hacía que los trabajadores estuvieran tan contentos con la vida que les había cambiado, porque ya no eran explotados como antes. Por ejemplo, en el mismo Neltume, que antes trabajaban 580, para el 73 trabajaban 1.200 obreros y a nadie se les despedía en Marzo porque eran temporeros, todos estaban contratados y eso había alivianado el trabajo. Toda la cosa se había mejorado y los mismos trabajadores ya estaban decidiendo que no se podía voltear matas así al voleo no más, porque había que voltear las matas que produjeran menos daños en la caída, para proteger el bosque nativo y para proteger los renovales, porque después de ellos iban a venir los hijos, los nietos y había que guardar madera para el futuro.

Así como eso había una cantidad de medidas que se estaban tomando. Una de las primeras medidas que se tomó en todos los Fundos que estaban tomados, y en los que después fueron expropiados, era que se les decía a los Dirigentes “ustedes pueden realizar cosas, pero al mes, o depende de la importancia de lo que están decidiendo, vienen a la Asamblea y nos dan cuentas, y si está bien lo que ustedes están haciendo, si nos parece bien, continúan, sino tienen que cambiarlo. Si a la tercer vez usted no está cumpliendo con la idea que tenemos nosotros para donde vamos, presenta su renuncia, porque si no lo hace, le pedimos la renuncia”. En ese tempo nada de andar con eufemismos de pasos al costado ni esas cosas. Los Dirigentes respondían a eso. Por ejemplo en Neltume había un compañero que era Presidente del Sindicato y nadie quería sacar a ese compañero de la presidencia. Una vez la gente, los trabajadores, le rogaron para que siguiera siendo Presidente del Sindicato y ya era el segundo o tercer período que llevaba.

La educación siguió creciendo y el trabajo se siguió alivianando. En la Pulpería que antes se pagaba con vales, ahora los alimentos eran más baratos porque se tenía en cuenta que había que recuperar la plata que servía para ir a comprar de nuevo y para pagar el flete que significaba traer la mercadería. No tenía fin comercial el alimento.”


PATRICIO:

Par ir comprendiendo la idea. En 1970, después de toda esta serie de Tomas que dinamizan principalmente los dirigentes del MIR de la zona, se forma una especie de Federación de Tomas o de un Complejo ¿ahí surge el famoso Complejo Maderero Panguipulli?


ROLO:

“La idea de formar un Complejo era de otros compañeros miristas que eran Ingenieros Forestales, hay uno de ellos, el “chico” Soto le decíamos, que fue uno de los que empezó con esta idea de con todos los Fundos expropiados formar un Complejo y de integrar a todos los Fundos. Incluso hay un caso de un Fundo chico que tenía 12 trabajadores, que se llama Molco, que como a los 8 días que estaba tomado Neltume ellos fueron a una reunión, pidieron permiso para hablar y nos dijeron nosotros somos doce y nos acabamos de tomar el Fundo y queremos integrarnos a todo lo que aquí suceda. Ahí creo que se da una de las primeras acciones solidarias de estos trabajadores con los otros, porque nadie de los 400 que había en esa reunión les dijo que no. Les dijeron que sí compañeros y ustedes van a ser integrados a todo lo que suceda de aquí en adelante.

Entre las cosas sueltas que nosotros sabíamos era que Neruda había pasado por Arquilhue, Maihue, Carranco y llegó a un laguito que se llama Huishue, una maravilla de lago cerca de Argentina, había pasado por ahí cuando lo andaban persiguiendo por la Ley Maldita de González Videla. Esas cosas después con la formación política las fuimos uniendo y lo que nosotros sabíamos era de explotación, porque habíamos vivido la explotación, entonces transformar eso en conciencia política era como un paso, y como todo el mundo estaba de acuerdo con eso, todos empujaban. Una de las cosas buenas que teníamos nosotros a favor es que arriba en la montaña no había clase media. A pesar que había gente que ganaba más plata, como los choferes de los camiones, o los que trabajaban en la Administración, o en los Talleres, ganaban más plata y todo el mundo estaba de acuerdo con eso, pero ninguno de esos se sentía superior, clase media, y todos compartían, conversaban y la unidad era una cosa enormemente grande, que hizo que todo eso fuera una cosa maravillosa.”


PATRICIO:

Todo este proceso del que estás hablando, de organización, podríamos decir que todo el Complejo Maderero Panguipulli, toda esa serie de Tomas, que se transformaron después en una orgánica, estaba dirigida por obreros que organizaban la producción, la administración y las finanzas, todo bajo control del Poder Popular, en el fondo un germen de Poder Popular.


ROLO:

“El gobierno mandó dos Consejeros, pero los trabajadores eligieron a seis Consejeros. Esos constituían la plana mayor de la conducción del Complejo. Después trajeron a una cantidad de gente que se sabía de economía y otras especialidades. Esa Administración como que se empezó a transformar como una cosa que quería imponer sus ideas a los trabajadores. Problemas nosotros tuvimos de discusión política porque las direcciones de la UP no estaban de acuerdo con lo que nosotros decíamos, porque ellos querían que de Santiago vinieran las órdenes que ellos tenían que hacer ahí. Una de las cosas que sucedía era que las discusiones se hacían en la calle, entre 40 a 50 personas discutíamos y alegábamos hasta que nos poníamos de acuerdo y lo que se acordaba ahí después en las Asambleas alguien las proponía y se aprobaban, porque eran en beneficio de todos. Los tipos de la Administración nos persiguieron a nosotros para echarnos, esa es una cosa bien fea que pasó, pero que sucedió y quiero contarla, porque la cosa más fea que nos hicieron fue una vez cuando había una candidatura del FTR. El Frente de Trabajadores Revolucionarios se iba a organizar a nivel nacional y el Presidente del Sindicato de Neltume iba a ser uno de los candidatos a la provincial de Valdivia, entonces les pidió permiso a los dirigentes sindicales para que el “Pelao” Krauss hablara en una reunión. Ellos estuvieron de acuerdo, llegó el día de la reunión, se trataron algunos temas, dijeron va a hablar el compañero “Pelao” Krauss y que pase adelante.

Cuando sube a la tarima, viene una compañera que era de estas activistas que habían traído y dice no él no puede hablar porque él con el Presidente del Sindicato trataron de violarme hace como dos días por ahí abajo. Ni te cuento la embarrada que quedó. Yo estaba como en la mitad de la Asamblea, me acerco y le hago señas a los otros compañeros y vamos, y le digo al “Pelao” ya vamos compañero porque aquí esta cosa se pudrió y vámonos. Él se baja de la tarima y los primeros compañeros que estaban ahí no querían dejarnos salir, entonces les digo compañeros, si ustedes creen esta cosa que pasó aquí, es porque ustedes son tan huevones como ellos. Los primeros no querían, pero como yo había participado en esa cosa de disolver multitudes lo hice y sacamos al “Pelao”.

Esa vez nosotros estuvimos como dos meses trapeando el suelo, nadie quería conversar con nosotros, pero como nosotros somos porfiados empezamos a insistir y a conversar y conversar hasta que convencimos a los trabajadores de que eso era un montaje, y que había sido una trampa, que era una cosa que no podía ser, y que si ellos la creían era porque eran demasiado lesos. Eso fue como a fines del 72. Nosotros habíamos hecho un Congreso del FTR en Toledo, donde se acordó una cantidad de medidas y a ese Congreso fueron 86 compañeros de todos los Fundos. Ahí se decidió que teníamos que proponer un Congreso de los trabajadores del Complejo. Ese Congreso tuvimos que imponerlo a la Administración con el apoyo de los trabajadores, porque en las reuniones los trabajadores dijeron tenemos que hacer un Congreso para decidir para dónde vamos a ir. Cuando la Administración se convenció que tenía que aprobar el Congreso se discutió el Congreso en todas las Secciones de todos los 24 Fundos, se discutió todo lo que había que hacer en el Congreso, y de ahí para adelante. Se nombraron los Delegados, y como nosotros habíamos aprendido ya de política, al Congreso iban a ir 150 Delegados. Nosotros teníamos 135 de todos esos que eran Delegados nuestros, porque eran compañeros del Partido o porque eran del FTR. La Administración, con pretextos de que había funcionarios que no estaban en condiciones de rendir cuenta, lo postergaron para el 21 de septiembre del 73, y no se alcanzó a hacer porque en 11 vinieron los milicos y se acabó el Congreso y todo.

Volviendo a la compañera que había hecho el montaje, el día 12, cuando había pasado todo lo del Retén, nosotros nos juntamos en una casa, que era la casa de la Administración, y ahí decidimos irnos para la montaña. Era como las siete y media de la mañana. Ahí vino la compañera esta, que se llamaba Juanita, la que había inventado el asunto ese del intento de violación de los dos compañeros, y nos pide disculpas, entonces yo le dijo mire compañera yo le agradezco que usted venga a decir esto ahora, pero en estas circunstancias, en este momento que la vamos a escuchar los que estamos aquí que somos cuatro no sirve para nada eso. A usted no más le sirve porque se descarga de esa cosa tan terrible que nos hicieron. Eso tendría que haberlo hecho usted, porque usted sabía que era mentira, que era un montaje lo que estaban haciendo y en una reunión de esas que se hacían a cada rato ahí, tendría que haber pedido disculpas y decir yo me equivoqué en esto, inventé esto y pido disculpas por eso. Ahí hubiera tenido sentido que usted se arrepintiera, pero ahora aquí en este circulito de cuatro que estamos aquí no sirve para nada, así es que muchas gracias, hasta luego, vaya a participar más allá porque nosotros estamos en otra cosa aquí.”


En ese Congreso, el primer punto era que nosotros en el Complejo íbamos hacia el Socialismo. El segundo punto era que íbamos al Socialismo a través del Poder Popular, porque el pueblo, los trabajadores, ya había n tendido, porque además en ese tiempo el horno social y político estaba para cocinar el Socialismo. Había guerrillas en casi toda América Latina y en otras partes del mundo, y la gente se enteró de todo eso, porque nosotros les contábamos y además le contábamos de los Informes Políticos que hacía la Comisión nuestra, y eran unos Informes maravillosos. Eso se lo leíamos a los compañeros y a los compañeros del Partido les decíamos que tenían que aprenderse eso para que estuvieran de acuerdo, o si no que nos pusiéramos de acuerdo sobre las cosas. Todo relacionado con la actividad de producción que se hacía ahí.

Tuvimos un problema grande con eso de la “Batalla de la Producción” hasta que los trabajadores se convencieron que en ese momento no era necesario aquí en el Complejo ganar la “Batalla de la Producción”, porque había una cantidad de producción desea que se llevaban los intermediarios, que iban a buscar madera y se la llevaban. En Villarrica hay una cantidad de tipos que ganaron plata como unos condenados y sólo se aprovecharon de eso. Entonces nosotros decíamos, porque los trabajadores habían decidido, que la madera fabulosa de coihue, de raulí y de todas las maderas nativas que se producían ahí, tenían que ir a las poblaciones callampas, porque en ese tiempo la gente vivía en casa que eran de cartón con techos de fonola. Entonces los trabajadores de arriba decían estas maderas tienen que ir para los hermano de clase de las ciudades, para que ellos tengan una buena casa con esta madera, y el gobierno tiene que preocuparse de que esos compañeros tengan trabajo para que paguen la madera, porque nosotros tenemos que comer igual acá. La solidaridad de los trabajadores llegaba a ese nivel de conciencia.

El tercer punto decía sobre los sueldos. Decía, nadie, por muchos estudios que tenga, puede ganar más de cuatro sueldos de un trabajador del Complejo. Los Diputados y los Senadores de ahora no podrían vivir ahí.”


PATRICIO:

Va quedando claro este tema, pero queremos avanzar un poco más en el tiempo, porque como tú ya mencionaste, estabas hablando de alrededor del 72 y el Congreso estaba planteado para el 21 de septiembre del 73. En ese sentido quisiera preguntarte de esta acción militar, diría yo, que se realizó como respuesta al golpe de Estado, que es el intento de toma del Retén de Carabineros de ese sector.


ROLO:

“El día 29 de junio, cuando fue “EL Tancazo”, que trataron de tomarse La Moneda con el coronel Souper, en Neltume los Carabineros fueron a decir que ellos tenían armas, que tenían una radio y que se ponían a disposición de los trabajadores y que los trabajadores decidieran si se hacían guardias aquí o allá, porque en ese tiempo los Carabineros tenían una buenísima relación con la gente del pueblo y eran considerados casi como compañeros, pero nosotros por la agitación que se vivía no nos dimos cuenta que habían llegado una cantidad de armas y de municiones. El día del golpe, bueno aquí hay que contar igual algunas cosas terribles, porque ese día nosotros anduvimos como hasta las seis de la mañana o seis y media escondiendo material porque era la cuarta, quinta o sexta vez que decían que venían los milicos a allanar el Complejo por eso de la Ley de Control de Armas que había. Como ahora nos parecía más serio, anduvimos escondiendo todas las cosas que pensábamos que podían ser comprometedoras y nos acostamos re tarde. A mí me costó para que me levantaran como a las 8.30 cuando ya el golpe estaba dado, y como a las 11 de la mañana hicimos una reunión con los trabajadores. El desconcierto que había era tremendo, porque de los dirigentes de la UP no había nadie, se habían ido, algunos que andaban por otros lados tampoco estaban ahí y se habían ido en un camión para irse para la Argentina. Llegaron al Paso Hua Hum y los Gendarmes los volvieron para atrás, porque no se quisieron comprometer con esa cosa de dejarlos entrar. Se devolvieron. Hay algunos que están desaparecidos, hace poco encontraron el cuerpo de uno de ellos. Como había tanto desconcierto nosotros les dijimos que era el momento de apechugar con todo esto que se ha dicho y que nosotros vamos a hacer lo que sabemos que tenemos que hacer. No sé porque rezón se eligió las 12 de la noche para ir a pedirle las armas a los Carabineros que ellos estaban dispuestos dos meses atrás en entregarlas, pero no nos dimos cuenta que les habían metido manija a ellos y ya no estaban en disposición de entregar las armas. Cuando el Pepe se subió a una tranquera, que es un cerco hecho con maderas gordas que se ponen a lo largo del camino, se sube arriba y les dice compañeros Carabineros, y plantan la primera ráfaga. La única cosa que pasó es que los Carabineros no quería matar a nadie, porque si hubieran querido matar a alguien tiran debajo de la línea de la tranquera y se mueren no sé cuántos de los treinta que íbamos adelante. Detrás de nosotros había como 80 compañeros más, que eran del FTR, y otros trescientos compañeros más que eran principalmente militantes socialistas, que estaban esperando que a nosotros nos fuera bien en lo que estábamos haciendo. Les habíamos dicho cuál era el plan y eso no se logró porque se trataba de quemar el Retén, pero el mismo Pepe dijo no podemos hacer eso porque ahí adentro hay mujeres y niños. Hasta ahí llegó el asunto del intento de recuperar armas. Al otro día llegaron los milicos y más pacos, empezó la tortura, empezó el maltrato de toda la gente, y el 3 y 4 de Octubre fusilaron en un Consejo de Guerra que era puro circo, en Valdivia, a 12 compañeros. Entre ellos al Pepe al Pelao Krauss, y otros más. El día 10 de Octubre, igual a medianoche, porque eso fue ahí mataron a 18 en Chihuio. Esa misma noche mataron a 16 en el Puente Toltén.

Nosotros el día 1 de septiembre nos fuimos para la montaña y sufrimos una cantidad de peripecias, entre ellas un bombardeo. Había momentos en que nos tiraban de helicópteros ráfagas, una cosa increíble. Nosotros enviamos a dos personas a Santiago a tomar contacto para que decidieran que íbamos a hacer, y la gente de los trabajadores, de una cantidad de Fundos, siempre que los íbamos a visitar nos decía compañero y cuándo llegan las armas y qué pasa que no llega nadie. Los milicos, que cuando llegaron allá no tenían idea de lo que pasaba, torturaron a todo el mundo para que alguien acusara a alguien, y ahí hubo traidores que acusaron a los compañeros. De la gente que mataron en Chihuio había gente que ni siquiera iba a reuniones de Sindicato. Había otros de Neltume que tampoco eran miembros de ningún partido. Había un muchacho que mataron ahí que era un tipo solidario, buena persona, amistoso, pero él no participaba de política, era amigo de nosotros, porque a él le gustaba la idea, pero no participaba. 46 personas asesinaron entre el 3, 4 y 10 de Octubre.

Fíjate que la conciencia política adquirida por los trabajadores, hasta el año 2002, yo me encontré con algunos compañeros de ahí que cuando nos reconocimos me dijo uno de ellos putas que suerte que me vienen a buscar, yo todavía estoy esperando para que nos vamos para la montaña. Eso es lo que yo digo que es calidad de conciencia política.

En el Congreso también se iba a decidir, aunque eso que se había acordado antes, de que los dirigentes podían resolver cosas y si no estaban de acuerdo los trabajadores debían presentar la renuncia; d iba a decidir cosas sobre la reforestación, ahí íbamos a tener problemas con los Ingenieros Forestales, porque ellos querían reforestar con pino Oregón, porque decían que era menos invasivo, pero los trabajadores decían que no, porque nada que oliera a pino podía estar en las montañas.

Se citó a ese Congreso por las diferencias que había con los funcionarios de la Administración, porque la gente de los otros partidos igual nos empezaron a contar a nosotros lo que hacían sus compañeros, que no estaba dentro de la norma de un dirigente de los trabajadores, que tuviera moral y que fuera un tipo honesto. Ellos mismos aceptaron que se hiciera el Congreso y que íbamos al Socialismo. Después había muchas ideas como crear una empresa apícola, una universidad de la madera y muchas cosas más.”


PATRICIO:

Me gustaría que pudieras contarnos de un par de temas, uno que hubo un intento de resistencia a la dictadura desde las montañas de Neltume, pero no el 81 que es lo que vino después, sino que esto fue después del golpe. ¿Fue así?


ROLO:

“Nosotros estuvimos en la montaña hasta diciembre del 73, pero no teníamos armas, teníamos las puras ganas que llegaran armas. Sobrevivimos por el apoyo y por el aliento de las personas que visitábamos, y los compañeros que visitábamos hablaban con otros y nos mandaban saludos, alguien nos mandaba cien pesos digamos que era lo único que tenían, y lo que más mandaban era apoyo, ganas, que no los pillen, cuídense y si necesitan algo vaya no más para mi casa a la hora que sea, por eso sobrevivimos en ese tiempo. Además nos contaban los milicos pasaron por acá, fueron para allá, andan tantos, y nos contaban todo lo que sucedía. Por el tiempo no voy a poder contar la otra parte.”


PATRICIO:

Lo podemos dejar para otro momento, esto pueden ser varios capítulos de la historia que se vivió en Neltume. No sé si me estoy adelantando mucho en el tiempo, pero me gustaría pegar un salto para este futuro, que ahora estamos viviendo, ¿cuál es el legado que ves de todo ese trabajo de construcción de Poder Popular, de lo que analizamos en el programa pasado que fue la experiencia del Destacamento Guerrillero Toqui Lautaro el año 81, qué legado puedes decir frente al momento presente?; estamos en el año 2021 con una explosión social en contra del neoliberalismo, con una pandemia, y con un Movimiento Social que está un poco disperso.


ROLO:

“Creo que el pueblo chileno, después de la Rebelión Popular del 2019, que ellos dijeron despertamos, nos tomamos de la mano y ya no nos vamos a soltar, que lograron imponer un Plebiscito donde ellos querían una Asamblea Constituyente y el poder político lo está transformando en una cosa para ellos. Creo que el pueblo chileno tiene que preocuparse de la política, aprender de política, porque todo es una cosa política. Una persona dice no y está haciendo política contra algo, otra persona dice sí y está haciendo política a favor de algo. Tiene que liberarse de estos cincuenta años en que les han metido en la cabeza la anti política. Acuérdense que los milicos al poco rato que asumieron empezaron que los políticos, los señores políticos y dale contra la política, cuando ellos estaban haciendo política.

Después vinieron los chicago boys que dijeron vamos a hacer un pan económico del chorreo. Ahí creo que cometieron voluntariamente un error de una letra, porque no fue chorreo sino que continuaron con el “choreo” que ya venían desarrollando. Después transformaron a este país en un país de clase media. Ayer decía la Ministra del Trabajo tenemos que mejorar las pensiones d los jubilados y las personas más viejas, porque ellos son de la clase media, y en vez de ganar 150.000, van a ganar 160.000. Cómo pueden hablar de que una persona que gana 160.000 pesos va a ser de clase media, pero eso lo han venido desarrollando desde tiempo inmemorial. Al poco tiempo que empezaron los chicago boys, después con el desarrollo de la tecnología y la electrónica, y le vendieron a la gente hervidores eléctricos, hornos eléctricos, televisores a color, mientras más grande mejor. Después les vendieron teléfonos y ahí los aislaron a las personas. Había gente que se daba cuenta de eso y en sus negocios de comida ponía un letrero que decía “aquí no hay wifi, conversen entre ustedes”. Después les vendieron las tarjetas electrónicas para que se endeuden donde ellos quieran y elijan ellos quien va a ser su esclavizador. Inventaron esta cosa de los matinales, después los nocturnales, porque en la tarde había que embolinarle la perdiz a las personas, al pueblo, con otras cosas. En el día le embolinaban con cositas como que la mascotita, el perrito, el gatito, en esos matinales que a este profesor que le daba vergüenza que lo escucharan los países vecinos.

El pueblo, aprovechando esta Rebelión Popular, tiene que darse un sacudón tan grande que les permita organizarse y entender de política, porque hay que recuperar los bienes nacionales, el agua en primer lugar, porque hay gente que no tiene agua, hay que recuperar el cobre, hay que recuperar el litio, porque ahí están los recursos para mejorar la salud y evitar que la gente se muera esperando atención médica. Eso es un sacudón enorme que el pueblo tiene que hacer, y tiene que unirse más, organizarse más y discutir. El pueblo tiene que discutir, asumir una actitud soberana para que ellos decidan qué es lo que quieren y controlar a sus dirigentes, que vengan cada uno o dos meses a rendir cuentas, porque cuando son candidatos prometen todo lo habido y por haber, después salen elegidos y no le dan cuenta a nadie y deciden puras cosas a favor del capitalismo.

En estos momentos el capitalismo, en su fase neoliberal, ya no puede estar más desprestigiado ni descalificado, porque la ambición de ellos ya no tiene límites. Lo único que quieren es ganar dinero, dinero, dinero. Imagínate un obrero del Complejo que quisiera ganar lata de esa manera, ellos que tenían conciencia de clase, que pensaban que la madera tenía que servir para la gente que vivía en poblaciones callampa. Pero para eso el pueblo tiene que volver a pensar de política, organizarse, unirse y después hacer cosas. Si es que no pueden hacerlas en la calle que decidan que un día por no sé cuánto tiempo no van a prender la tele, que no van a hablar por teléfono, o qué sé yo. Formar una cosa virtual grande donde se puedan unir y escribir cosas, llamar al Ministerio de Minería para recuperar el cobre; de qué sirve que el cobre aumente su precio, si el 70 o más por ciento se lo llevan las empresas internacionales. Eso es lo que hizo Allende, por eso había plata para el medio litro de leche, para mejorar la educación, para mejorar la salud, para mejorar el salario de las personas, para mejorar las pensiones. Chile es un país que tiene muchas riquezas, pero están en manos de unos pocos.

Si el pueblo no se pega ese sacudón tremendamente grande para darse cuenta de esas cosas, las generaciones de ahora y las del futuro están perdidas. Ellos nunca van a pensar que el pueblo tiene que vivir mejor, no les importa eso.”


PATRICIO:

Ha sido una conversación sumamente interesante, estábamos conversando por interno con mi amigo Carlos que realmente está muy clara tu exposición. Se echa de menos esa actitud en este movimiento social de la solidaridad de los trabajadores, de la cual tú hablabas, de esa claridad, esa sencillez y esa humildad, pero también esa actitud férrea para asumir lo que se tiene que asumir. Hay mucho que hacer todavía.


ROLO:

“Los partidos que antes eran de izquierda, ahora ya no son de izquierda, y ellos solitos se pusieron centro izquierda. Eso significa que abandonaron lo que pensaban antes, porque necesitan vivir en el oasis con esos tremendos sueldos que ganan, entonces el pueblo tiene que saber de política para darse cuenta de que esos dirigentes ya no son los dirigentes que tenían antes. Pero si el pueblo no se organiza, el pueblo no piensa, si el pueblo no se une, no sirve para nada tampoco.”


PATRICIO:

Ha sido muy interesante este conversatorio, creo que además tienes el don de la palabra y nos has llevado por un viaje imaginativo, porque en la medida que nos ibas conversando, nos ibas llevando a lo que era esa montaña verde, imaginando los trabajadores, los obreros, aprendiendo, realizando Tomas, por eso queremos agradecer tu participación en el programa de hoy.


ROLO:

“Igual hubo cosas que no alcancé a decir, por ejemplo cuando estaba tomado Neltume, como al mes fuimos a Panguipulli a pedir comida, porque había hambre. También por ejemplo hablar de un compañero que conocimos como José, que usaba muletas para transportarse porque había tenido un problema en la infancia, este es el ejemplo más grande que hay de todos los compañeros que fueron para allá a vivir con los trabajadores, y que fue también aceptado por los trabajadores. Cuando el “Pelao” lo convenció de que fuera él sabía que tenía que caminar por la montaña con sus muletas, y caminaba por las montañas. Al segundo viaje le pasaron un caballo, porque los trabajadores de Trafún lo querían. Él estaba estudiando para profesor y aparte de toda la forma didáctica que tenía de enseñar, también tenía ganas de aprender; además cantaba y andaba con su guitarra. O había casi nadie que no se rindiera a él, porque además el cantaba las canciones de ese tiempo que hablaban de que el cobre está tranquilo en la tierra y viene un yanqui ladrón y se lo lleva n un cajón.”


CARLOS:

Agradecer a Rolo por todo lo que ha compartido, porque tal como dice Patricio, es como leer un libro, en la medida que vas conversando uno se va imaginando. Es como una lectura abierta de parte de nuestra historia, y eso es lo relevante de poder haber estado con el compañero Rolo hoy día. Tal como se planteó, de alguna manera ver de continuar esta conversación, estos relatos, porque hay muchos jóvenes que tiene esa necesidad de saber esa parte de la historia, que de alguna manera no ha tenido acceso a ella. Estos espacios facilitan ese compartir. Hay otros compañeros y compañeras que deben estar en otros lados del planeta, también con estas memorias, y que en algún momento podrían reunirse y complementar todo lo que se está conversando. El agradecimiento de mi arte, del Centro Cultural y la Radio Placeres, de haber estado con Rolo hoy día.


Transcripción realizada por Guillermo Correa Camiroaga




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